La innovación, una tarea para todos

Innovar en los negocios
Innovar en los negocios

Innovación es una de las palabras más utilizadas en la actualidad entre jóvenes, emprendedores, grandes compañías, colegios y universidades, entre otros escenarios. Constantemente se habla hoy sobre la necesidad de innovar, de generar ideas diferentes y negocios más atractivos. Incluso, el término innovación se trae a la vida personal, en frases como “hay que reinventarse” o “salir de la zona de confort”. En fin, todos y de muchas maneras abordan este tema. Pero, ¿Qué es la innovación?

En una definición simple, el portal www.significados.com dice que “Innovación es un cambio que supone una novedad”. En esta definición se observan las dos características fundamentales de la innovación: el cambio y la novedad. No hay innovación si no se desea cambiar lo que se hace y no hay innovación sino se plantea algo nuevo o algo diferente.

Valdría la pena reflexionar y evaluar su negocio de cara a estas dos características, para la cual podría hacerse estas preguntas:

  1. ¿Necesita mi negocio un cambio?, ¿estoy dispuesto a introducir ese cambio o quiero seguir haciendo las cosas como hoy las hago?
  2. ¿Hay en mi negocio alguna novedad, algo diferente a los demás negocios? o ¿mi negocio es igual al de mis competidores? (los que ofrecen los mismos productos que ofrezco)

Si desea un cambio y está dispuesto a introducir algo nuevo en su negocio, el camino que debe empezar a recorrer es el de la innovación. En los negocios de comercio se puede innovar de muchas maneras. Veamos algunos ejemplos:

  • Ofrecer productos o servicios que nadie más ofrezca.
  • Tener un servicio al cliente de alta calidad.
  • Tener una imagen y presentación diferenciadora (local, vitrinas, equipos).
  • Generar combos de productos o paquetes de descuentos que atraigan a los clientes.
  • Hacer una publicidad del negocio y de los productos que ofrece de alto impacto.
  • Ofrecer servicios a domicilios o personalizados también puede ser hacerlo único en el mercado.

Recuerde que para empezar a innovar no necesita grandes recursos, ni extraordinarias ideas. Se puede iniciar con pequeños cambios pero que generen un impacto positivo en el cliente. Y usted ¿ya sabe cuál es el próximo cambio que está dispuesto a hacer en su negocio?